martes, 25 de agosto de 2009

Seis

Seis horas sin dormir,
seis horas sin soñar.
No puede aprender, no puede acabar.

Seis días lleva sin comer,
agosto pasó... no recordó.
No importa ya, su risa comenzó un nuevo anochecer.

No sabe qué escribir,
no sabe llorar...
lo único que sabe es tocar el piso de su alma.

Déjale tus besos sobre su piel,
deja tus dedos en su ser.
Ámala por una noche,
dos, tres, cuatro...seis.

Seis días le quedan...
le hacen falta otros seis.
Vivió como un huracán,
con decisiones intempestivas;
con seis atardeceres perdió la costumbre.
Se volvió suspicaz para vivir,
llenando cada hueco de su interior.
Analizando y guardando cada rostro en su mente.

Se convirtió en seis personas a la vez.
Esa noche...ese deseo la hizo cambiar en seis...
No es alguien cualquiera;
sus labios resonarán en tu cabeza,
su piel te arderá en tus entrañas,
sus ojos te mirarán todas las noches.
Todas sus risas se escucharán a lo lejos
y su voz será como un ronrroneo tu oído.
¿Qué será de ti?
¿Qué será de ella?

Sólo seis...
Seis personas cayeron en sus brazos
con tremendo envenamiento de dulzura.
¿Se tiene que ir?

Olvida ya esas seis horas...
esos seis besos distintos,
esas seis miradas lindas.

No la conociste,
no existe.
Sólo fueron seis horas de sueño y
seis días de depresión.

Cuídate,
que ese amor deberá de ser un secreto,
para siempre.

1 comentario:

  1. ¿Cómo ves que hice un poema que se titula 7? jajaja no es mamada, es neta, a ver cuando te lo enseño. No te preocupes, no tiene nada que ver con este, que por cierto rifa!!!!!!

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