domingo 26 de julio de 2009

20 - julio - 09

No es una ciudad de rascacielos, aquí sólo se vive el momento, se vive el ayer y el hoy. No hay motivos para desvanecer, se quedan los pensamientos grabados en los susurros de las olas. Se quedan los recuerdos volando como pájaros en el atardecer.Mientras el sol se esconde tras las nubes, mi corazón y mis promesas comienzan a sanar, esperando ser el reflejo del sol sobre el agua. Tocando cada superficie a su alcance, haciendo que las sonrisas brillen; haciendo que el mar se vea intacto; haciendo y creando un auro dorada alrededor de cualquier cosa que se cruce en su camino.

No podré llegar a la perfección porque, me he dado cuenta que depende de los ojos con los que se miren. "El color depende del cristal con que se mira", y yo soy de muchos colores y a su vez de ninguno. No busco ser la mujer ideal, nunca lo voy a ser, no seguiré constumbres ni paradigmas, porque desde hace mucho renuncié a ellos. Borré los tabúes de mi lista, porque sentí que me limitaban, que cerraban territorios libres de recorrer. Sin ellos no se tiene miedo, sin embargo requiere de más coraje y decisión, creando nuevas expectativas de vida.

Sonrío al pensar acerca de la vida, cada día me sorprende más. Tiene tantas cosas que enseñarnos y de las cuales aprendemos la mayoría sin querer. Nos golpea, nos asombra, nos reinventa, nos sorprende y sobretodo nos incita a seguir viviéndola.

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